domingo, 23 de septiembre de 2012

Twitter - Cuando los usuarios se apropian de las herramientas y surge lo imprevisto



Viendo esta TED talk de Evan Williams sobre la creación y evolución del Twitter, pensaba que los hashtags (#) o trend topics así como el uso de @ para responder a otros usuarios son claros ejemplos de creaciones aportes de usuarios, que se apropiaron de la tecnología y generaron nuevas ideas y usos, no previstas por los creadores, que terminaron siendo incorporadas por estos últimos a la plataforma.

Este caso me recodaba a lo que leía sobre el final de la primera entrega de material bibliográfico del curso: la idea de que los resultados que emergen de las propuestas de educación enriquecida con tecnología pueden terminar superando lo que inicialmente habíamos previsto:

Las tecnologías no son simples herramientas que usamos para alcanzar ciertos fines porque también pueden crear propósitos nuevos que no habíamos considerado ni previsto. "Nunca usamos las herramientas sin que ellas, a su vez, nos ‘usen’; nunca aplicamos tecnologías para cambiar nuestro medio sin ser cambiados nosotros mismos". (Burbules, 2001).
 A la larga, recordando viejos apuntes de Comunicación I, cuando arrancaba la carrera, es lo de siempre: hay una amplitud de posibilidades en lo que los usuarios hacen con la tecnología, que no son ilimitadas, porque están parcialmente condicionadas por la propias características de la misma, entre otros factores, pero que nos impiden saber que es lo que finalmente acabará ocurriendo. Y, por eso, llevar las TIC  al aula siempre abre la puerta a la sorpresa, a lo inesperado.

lunes, 17 de septiembre de 2012

¿De la Web 1.0 a la 2.0, de la adquisición a la participación?

Si bien abundan las propuestas educativas que buscan incorporar las teccnologías de la información y la comunicación (TIC), muchas veces éstas no hacen más que usar los dispositivos tecnológicos para difundir (reproducir) los contenidos del curso por nuevos medios. Pero no son demasiadas las que buscan estimular a los estudiantes a generar contenido significativo en el marco de sus experiencias de aprendizaje.

No puedo evitar asociar este primer modelo de difusión de contenido a través de las TIC  con el modelo de la Web 1.0, basado en el  acceso a una gran cantidad de información, pero en el que la lógica de producción de conocimiento seguía un modelo jerárquico, controlado por expertos y académicos. Si las herramientas de la Web 2.0 facilitan la colaboración y la participación y, sobre todo, el pasaje de los sujetos de consumidores a creadores, entonces tenemos los medios para empezar a generar otra clase de propuestas pedagógicas a partir de las TIC.

Pero no basta con tener las herramientas. Lo que está en discusión es, en el fondo, es el modelo educativo (porque las TIC se insertan en propuestas educativa que las preexisten). Quizás sea hora de que intentemos pasar de una educación basada en la metáfora de la adquisición (de conocimiento) a la de participación (en la construcción de conocimiento, junto con otros).

Las escuelas matan la creatividad, afirma Ken Robinson


miércoles, 30 de noviembre de 2011

R2: Con esto me conformo

Éxito, confiabilidad y tiempo a la hora de hacer búsquedas en la web....¿cómo combinar las tres? Pienso que para realizar una búsqueda exitosa ─ en la que encontremos lo que buscamos ─ en poco tiempo necesitamos pensar, planificar. Pensar qué buscador es más adecuado, aplicar algunos trucos, usar las opciones de búsqueda avanzada, ser lo más específicos posible. Se trata de usar el tiempo para planear la búsqueda, para luego ahorrarlo a la hora de mirar los resultados. Exactamente lo opuesto de tipear lo primero que se nos ocurre en el querido amigo Google para luego revisar infructuosamente páginas y páginas de links. Me parece que "éxito" y "tiempo" se enlazan con la planificación de las búsquedas.

La confiabilidad ya es más compleja, no hay recetas. En definitiva, depende de la calidad de las fuentes, de la institución o autor que las respalda y legitima. Mayor éxito en encontrar lo que buscamos en menor tiempo no nos asegura la confiabilidad de esos resultados. Pero quizás una búsqueda más acotada, más específica también traiga menos "basura" y más fuentes confiables. Por otra parte, los buscadores o bases de datos académicos, por ejemplo, entiendo que aportan para búsquedas más confiables, en tanto toman en cuentra criterios de confiabilidad al indizar (por ejemplo, sólo buscan información en revistas o publicaciones académicas).

A modo de cierre, rescato las claves que sugiere Bernie Dodge en "Búsquedas en Internet. Una aproximación a la lógica booleana": estrechar la búsqueda, precisar y buscar frases exactas, recortar en forma gradual la dirección URL de los sitios web que nos interesen para ver qué más hay en el sitio y buscar páginas que se asemejen a aquellas que nos interesan.

viernes, 25 de noviembre de 2011

R1: ¿Qué ves cuando me ves?


La información que me interesaba buscar era datos sobre hoteles en Pinamar para viajar el fin de semana largo. La búsqueda la realicé en Google. Para esta clase de cuestiones cotidianas (para casi todo en realidad, pero sobre todo para datos de mi vida cotidiana) admito que ni siquiera se me ocurre usar otro buscador. Para eso ingresé las palabras “hoteles en pinamar”. Entiendo que ahí operan dos palabras clave: “hoteles” y “pinamar”.
Al momento de analizar los resultados, automáticamente salteo el recuadro amarillo de Anuncios ─ porque de alguna manera los datos que aparecen más abajo y que no están auspiciados por nadie me parecen más objetivos y quizás por ello más útiles, no me gusta la idea de leer publicidad, si bien es cierto que en realidad probablemente los dueños de todos los sitios hayan posicionado cuidadosamente sus webs y no resulte entonces casual ni objetivo cuáles aparecen en las primera páginas, aún cuando no se trate de anuncios; de hecho sé que no existe cosa tal como la objetividad ─. No miro ni leo esos sitios. Tampoco los destacados de GoogleMaps ni los portales de turismo que suelen ofrecer listas con links a hoteles ─que me obligarían a hacer más y más clicks hasta llegar a la información buscada ─. Busco, al menos en un primer momento, hasta haberme hecho un panorama general de precios y comodidades, directamente sitios de hoteles. Éstos aparecen recién desde la segunda página.Luego llegará el momento de empezar a afinar más la búsqueda.
Aquí puedo darme cuenta de que muchos de los hoteles que aparecen jerarquizados en los primeros lugares de la lista tienen muchas comodidades (spa, gimnasio). Y algunos no están abiertos durante noviembre, sino que abren sólo para la temporada. Entonces pienso en la posibilidad de agregar más palabras clave que restrinjan los resultados que aparecen: podría escribir “hoteles en pinamar ofertas” u “hoteles en pinamar ofertas noviembre”. Lo que estoy haciendo es refinar mi búsqueda repensando cómo acotarla a lo que estoy buscando específicamente.
Parecería que seleccionar las palabras clave con cuidado es la clave para ahorrar tiempo (de manera de no tener que leer páginas y páginas de resultados hasta encontrar lo que me interesa) y obtener resultados más efectivos (más cercanos a lo que busco). De todas maneras, a veces no queda otra que empezar haciendo búsquedas más generales para poder ir afinando en la medida en que voy tomando conciencia de los recursos que ofrece la web al respecto. Por otro lado, la ecuación varía también de acuerdo al tipo de dato buscado. Si estoy en la búsqueda de una respuesta bien concreta a una cuestión tal como “¿Cuál es el nombre del actor que encarna al Dr. House en la serie homónima?”entonces allí probablemente me contente con encontrar una única respuesta, o revise a lo sumo una o dos más para estar segura. Pero en este caso, como busco un presupuesto, me va a interesar revisar varias páginas, para poder comparar y quedarme con la opción de hotel que me convenga más en precio y comodidades. Por lo tanto, me parece que éxito, confiabilidad y tiempo pueden implicar distintos tipos de ecuaciones según el tipo de búsqueda que se emprenda.